¿Qué estás esperando para hacer algo? ¿Quieres ser la próxima víctima? En tus manos y en la experticia de un buen consejero, está la posibilidad de prevenir el suicidio en los trabajadores. Pregúntame y te daré las respuestas que necesitas saber. Inclusive, tenemos un seminario programado que puede ayudare a que ayudes a otros.
Quiero compartirles esta nota que me ha llamado la atención. La he tomado desde el blog de Ferruelo y Velasco
Afirmaba un trabajador de France Telecom en 2009.
“Me suicido a causa de France Télécom. Es la única causa de mi muerte voluntaria. No puedo más con las urgencias permanentes, el trabajo excesivo, la ausencia de formación, la desorganización total de la empresa. Los directivos practican el “management” del terror. Esa manera de trabajo ha desorganizado mi vida, me ha perturbado. Me he convertido en una ruina, un desecho humano. Prefiero acabar. Poner fin a mi vida”
A continuación se puede leer otra carta, “la última carta de suicidio” del director de la FNAC de Clermont-Ferrand (La tarde del miércoles 01 de junio, RM (iniciales han sido cambiados), el director de la FNAC de Clermont-Ferrand, se ahorcó en un bosque, a pocos kilómetros de la ciudad. A 2:55 pm, le envió un e-mail a otros ejecutivos de la Fnac, al director Alexandre Bompard, y también a sus amigos y “mamá / papá”. El correo electrónico, titulado “por qué”, termina con su última voluntad y unas pocas palabras para su familia y su compañero.Pero la mayoría de cuatro páginas se dedica a su negocio y la presión a la que dice que sufrió. FNAC niega debido a un suicidio profesional). Más que nunca, una invitación a la reflexión.
“Tuve mi última reunión telefónica ayer. Final de un reino donde yo hubiera dado todo a esta empresa. Y quería explicar por qué he decidido poner fin a mi vida hoy. Mi traslado profesional, la falta de atención cada vez mayor de una jerarquía que no atiende a mis comentarios sobre mí como persona, como apoyo y persona de confianza de un amigo, mi compañero; la antigua rama, en la que se apoyaba desde hace año y medio en su lucha contra el cáncer que le corroía. Este amigo murió dos días después de mi llegada a Clremont. Le han privado de mi presencia, no he podido acompañarle hasta el final. Sentía desde hace meses que este traslado se iba a producir. Muchos meses. Y mi depresión empezó entonces. No con la muerte de mi amigo desde luego. No consigo aceptarlo intelectualmente, ni psicológicamente, porque no me sentía preparado para abandonar a la vez a este amigo enfermo, ni a todos los que hicieron que mi vida en Aix fuese realmente feliz (siguen una treintena de nombres). Le echo la culpa a la jerarquía cuando veo el por qué de mi cambio: dos directores que tienen familia, hijos… hay que hacerles el favor. Lo he dado todo por esta empresa, que amo por encima de todo, aceptando los cambios sin dudar, evolucionando regularmente…Hay que decir que jamás me he quejado Pero a qué precio: la destrucción sistemática de las amistades creadas, de las uniones forjadas. De eso no se preocupan lo más mínimo. Invertid, pero en la empresa. “¿Y los amigos?”– Ya harás otros. No pedía más que unos meses adicionales. Pero ya conocemos todos el funcionamiento, limitado en lo humano de las promociones: rechazas un traslado y la próxima vez te toca sacar a flote una tienda complicada, poco interesante en relación con el trabajo a realizar, y te dan a entender que eso no se puede rechazar: son las cláusulas de movilidad. Por supuesto, me han recibido muy bien en Clermont todos los equipos y son maravillosos de hecho, mucho más que la imagen que se tiene de esta tienda. Habría aportado algo de disfrute que tanto les ha faltado a priori. Gracias a todos. Yo hubiese elegido un final diferente. Claro que os he seguido el juego; veo ya las reacciones a mi suicidio del tipo: “pero si pasó la entrevista con convicción; se le veía motivado…” Pero, ¿no somos todos actores? Nos llevan a la mentira y la comedia. ¿Acaso tenemos elección? Claro que yo había elegido Clermont, pero estaba obligado a elegir un destino. Vais a ver las protestas, Recursos Humanos de la región llevará a cabo proezas para encontrar cualquier mínima tontería sobre mí y dar la vuelta a las verdades tan simples que he declarado: Se ha trasladado y aceptado el cambio siempre, y ha promocionado cada vez, ha evolucionado todas y cada una de las veces. Salvo la última. (Discriminación) Ahí también quiero explicar que he tenido un perfil bajo cuando, en la última convención de directores en París, he llegado en vaqueros de buena marca, zapatos Santoni, camisa y jersey de terciopelo de buena marca también. Pero fue un error con el color de la camisa, rosa, y del jersey, fucsia, que no son propios. Me cogieron por el brazo y me dijeron ¿qué haces con ese jersey de maricón? Yo que defiendo los valores morales y humanos basados en la anti-discriminación, de raza o sexo, me vi atacado en ese terreno. Este pobre (superior jerárquico directo del autor del comentario homofóbico, y dirigido por el alto mando, mormón en el alma, y que no soporta que nadie quede por encima de él controlándolo todo) estuvo muy enmarronado después. Le he perdonado, pero no al alto cargo. Nos obligan a completar formaciones sobre la gestión del bienestar en el trabajo. Pero dirigido a los trabajadores, no a los superiores y todavía menos a los directores a los que, por el contrario, la dirección general elimina de forma metódica la esencia del placer por este trabajo para convertirlo en un simple limpia-platos. Nos piden que mintamos continuamente, que leamos presentaciones sin alma preparadas por caciques, presentaciones compartidas con nuestros equipos con “convicción”. Toda la que se puede imaginar de un trabajo que no es tuyo. Aún así, tenemos mucho miedo a no estar a la altura. Pero, entonces, ¿por qué seguimos? Sólo para hacer de bisagra en las decisiones complicadas, nuestro estatus de rol directivo garantiza que seremos el chivo expiatorio en los controles de la dirección sobre quejas de clientes, etc. Bienestar en el trabajo…qué patraña. Todo el mundo se ríe, oliendo la estafa, pero la dirección se hace la sueca: si hay tensiones en la tienda, es porque vuestra dirección de tienda no tiene el nivel suficiente. Su política sin embargo siempre es la buena. Saboteé a propósito una parte de mi trabajo en Aix los últimos meses. Estaba hasta el gorro, desmotivado por una dirección ciega. Los recursos humanos (no los de las tiendas los pobres, esos hacen lo q pueden), los responsables en región y más arriba; su obnubilación consiste en hacer informes sobre los trabajadores y los directores: “has escrito, has dicho…”Nos convertimos en malvados, injustos, viendo el mal por todas partes. Paranoicos. Al notar el mínimo retraso en una respuesta de un mail, el mínimo sobrepaso, todo, todo, todo, lo que podría servir para rellenar un informe. En mi caso me imponen un jefe para arreglar mi zona, en una auditoría, y tras haber constatado que una persona no estaba a la altura, me instan a darme prisa en hacer lo que sea para transferirla. Aunque nunca se le haya dicho nada a la pobre. Algunos no han tenido el valor, yo tendría que arder. No puedo más con todo eso.”
Autopsia psicológica:
¿qué estas esperando para hacer algo por ti mismo o por ti misma?
¿qué estas esperando para hacer algo por ti mismo o por ti misma?








